Los motores de búsqueda, como Google, no pueden evaluar visualmente cuál ficha debe ser mostrada antes que otra. Para determinarlo, se basan en señales que pueden interpretar, como el comportamiento del usuario.
Si el usuario se detiene a examinar fotos y vídeos en sus fichas y dedica más tiempo en ellas, está influyendo en el factor conductual. El motor de búsqueda percibe que sus fichas son de interés para el cliente, por lo que merecen un mejor posicionamiento.